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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
El Castellón no carbura. En Alcalá, el conjunto albinegro volvió a ofrecer la imagen de un equipo sin recursos y con muchas lagunas, lo que se tradujo en una clara y justa derrota. Y ya van seis salidas consecutivas sin ganar, con lo que las opciones de acercarse a la zona de promoción vuelven a esfumarse. El principal perjudicado será Juan Carlos Alvarez, que hoy será destituido como entrenador.
Los albinegros fueron muy inoperantes. En la primera jugada del partido ya estuvieron a punto de encajar un tanto. Y después, tan sólo gozaron de una oportunidad a lo largo de los 90 minutos. Así no se va a ninguna parte, con lo que se entendía el cabreo de Toni Bonet, que luego declaró que había sentido "vergüenza" de su equipo.
El partido comenzó con un susto morrocotudo para Valero, que vio cómo, en el primer minuto de juego, Valdivia se plantaba ante él y su vaselina se perdía escasos centímetros por encima del larguero. Lo cierto es que la Deportiva tuvo una salida en tromba que arrinconó a los albinegros en sus dominios. Así, a los 10 minutos, sus dos laterales, David Ruiz y Palacios, ya habían visto una tarjeta amarilla.
El Castellón pareció sacudirse el dominio después de que, en el 11, Toñín fallara en la boca del gol un medido servicio del vila-realense Isach. Y hasta disfrutó de una inmejorable ocasión en el 19: Besora llegó hasta la línea de fondo, centró al segundo palo y Javi Sanchis remató para que Leal, en un escorzo espectacular, evitase el 0-1.
No obstante, si había un equipo que merecía ir por delante en el marcador, ese era el Alcalá. Y aunque el fútbol no entiende de justicia, sí premió a los rojillos con su primer tanto. Llegó en el minuto 21, cuando Mario, ayer circunstancial lateral izquierdo local, metió un balón al corazón de la zaga albinegra para que Nene, a placer, cabeceara a la red. Se echaban de menos la contundencia y los centímetros de Miguel, baja por sanción.
El Castellón pudo salirse ya del encuentro en el minuto 26, cuando Marcos Suárez rompió el fuera de juego y encaró a Valero. Suerte que el cancerbero tocó lo justo el esférico para que el delantero alcalaíno rematara muy forzado al poste.
De ahí al descanso, el Castellón tuvo un dominio ficticio del partido, ya que eran los locales los que daban mayor sensación de peligro.
Juan Carlos Alvarez no veía nada bien la cosa, así que introdujo a Chito y Jordi Martínez por Javi Sanchis y Soriano, con lo que conservaba el mismo esquema táctico, el 4-4-2.
Pero el panorama no varió en exceso. Una salida de Leal a los pies de Jordi Martínez y un disparo desviado de Joseba era un pobre bagaje para un equipo que iba por debajo en el marcador. Hasta el Alcalá perdonó otra vez el dos a cero en el minuto 68, cuando Marcos Suárez --no tuvo el día-- remató a las nubes dentro del área pequeña.
Si el Castellón, en igualdad numérica, había sido incapaz de poner en aprietos a la Deportiva, con la lesión de Jordi Martínez, que dejaba al equipo visitante con 10, la misión se convertía en imposible, como el tiempo demostraría.
Además, el Alcalá se encontró cojn un segundo gol a 12 minutos del final, cuando Valdivia, en el área pequeña, desviaba con la punta de la bota un pase de Nene. Ahí se acabó el partido, porque los albinegros, aunque querían, no podían, y los alcalaínos prefirieron saborear un triunfo histórico: sus 74 escasos millones de presupuesto habían podido con los 400 del Castellón, que se ve abocado a un nuevo fracaso cuando se acaba de superar el primer tercio del campeonato...
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