|
LA CRÓNICA DEL PARTIDO
La puerta de Alcalá se cerró a cal y canto para el Castellón, y la de la Copa del Rey, con esta inesperada derrota, casi. Los albinegros, que estaban en disposición de enlazar cuatro partidos sin perder por primera vez en esta temporada, exhibieron todas sus carencias ante un rival que les ganó con media ocasión, gracias a un gol de Fran casi sin ángulo, eso sí, con la ayuda de la defensa orellut , que hizo la estatua, y el fallo de Valero.
Palau apostó por el rombo en detrimento del doble pivote. De este modo, Roberto Tomás ocupó el carril derecho, mientras Besora hacía de enganche con la delantera. Sin embargo, el Castellón no manejó el partido en ningún momento, de tal manera que el Alcalá se fue creciendo.
Los albinegros sólo creaban un tímido peligro en las acciones a balón parado, como en el lanzamiento de una falta escorada a cargo de Besora que despejó Leal (min. 11); o en los cuatro saques de esquina del primer cuarto de hora. No lograban hilvanar jugadas, y para uno que les salió, el disparo del ilerdense fue repelido por un defensor madrileño cuando podía haber supuesto el uno a cero (min. 31). Al descanso se llegó con el resultado de gafas , aunque lo más justo habría sido el empate a menos un gol.
Aunque el Castellón se había atascado durante la primera entrega, el segundo acto comenzó sin que Palau moviera el banquillo. Sin embargo, la primera gran ocasión en la reanudación la tuvo Roberto Tomás. Pero el Alcalá sorprendería al Castellón en el minuto 54, cuando Fran, libre de marca, hizo el 0-1.
Entonces, Vicente Roberto entró por el ondense, con lo que los albinegros pasaron a jugar con tres puntas. Pero el Castellón continuaba sin dar tres pases seguidos con criterio. Dani Bouzas lo intentó, pero atajó Leal con apuros.
Y en esas entró Castell. Tenía tan sólo 11 minutos por delante para tratar de poner algo de orden al juego albinegro. Curioso, pero sustituyó a Joseba. Soriano también ocupó el lugar de Dani
Bouzas.
El Castellón siguió sin dar atisbos de mejora. Salillas remató a puerta sin demasiado peligro para la integridad del marco alcalaíno, que se dedicó a defender su ventaja desde el momento en que la adquirió. En vista de que los jugadores de campo no solventaban la papeleta, Valero subió a rematar un córner ya en el descuento, pero la tarde no estaba para que sonara la flauta.
|