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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
El Castellón logró su primera victoria en el 2002, tras sumar tan sólo un
punto en los cuatro partidos de enero, a base de tesón, fe, trabajo, actitud
y predisposición, virtudes que no había exhibido en la Ciudad Deportiva del
Madrid siete días antes. A pesar de las muchas e importantes bajas, los 14
jugadores que empleó Santi Palau se batieron el cobre y se impusieron a un
correoso y bien plantado Alicante. La promoción de abajo continúa a 5 puntos, pero la de arriba se pone a 10. Los dos encuentros de esta semana,
Atlético B (miércoles) y Valencia B (sábado), marcarán la aspiración del
Castellón.
Los albinegros estaban obligados a ganar más que nunca, ya que los triunfos
de Pájara Playas y Vecindario les colocaban a tres puntos del descenso y a
uno menos de la promoción de permanencia. Pero, en esta ocasión, respondieron, aunque sufrieron lo indecible para ganar.
Sin embargo, no tuvieron que pasar muchos minutos para comprobar que el Castellón iba a sufrir en defensa, compuesta ayer por cuatro hombres no
habituales. Así, a los siete minutos, el Alicante generó su primera ocasión
de gol: volea de Patri y Valero que evita el cero a uno.
Los albinegros, pese a su animosidad, tardaron en dar síntomas de peligro.
El primer remate con sentido tuvo el sello de Besora, que se llenó de balón
en una buena dejada de Dani Bouzas. Mucho mejor fue la oportunidad de Vicente Roberto al filo de la media hora, pero el nulense, como su compañero
minutos antes, golpeó con excesiva fuerza al cuero tras una asistencia del
Lince.
Poco a poco, la retaguardia albinegra corrigió sus problemas de ajuste, con
lo que el Alicante dejó de dar sensación de peligro. Con todo, el primer
tiempo se cerró con dos acciones polémicas en contra de los intereses del
Castellón --posible penalti a Angel Luis y fuera de juego que se le señala a
Vicente Roberto cuando encaraba al portero España--, además de con las gafas
en el marcador y aburrimiento, mucho aburrimiento, en las gradas.
En la reanudación, el Alicante volvió a salir mejor y a crear zozobra en sus
aproximaciones. Sin embargo, el Castellón pronto se hizo con el bastón de
mando del encuentro, paso previo a buscar con fe la victoria. Como en el
primer acto, Besora gozó de una buena opción de batir a España, pero reventó
el cuero, dentro del área pequeña, cuando se cantaba el gol. No obstante, el
0-0 permaneció inamovible cuando las manecillas del reloj rebasaron la hora
de partido.
El Alicante contestó en un golpe franco de Patri que atajó Valero, bien
colocado. Entonces, en vista de que los albinegros no traducían en ocasiones
su manejo del tempo del partido, Palau optó por meter a Soriano, que sustituyó a Dani Bouzas.
Pero la jugada clave llevó el sello de Vicente Roberto. En su enésima galopada, ingresó en el área del Alicante, donde fue derribado por Llera. El
árbitro, que hasta entonces había estado bastante tacaño con los albinegros
y, especialmente, con el chaval, a quien había machacado con continuas faltas en contra, señaló el punto fatídico. Y Angel Luis, con gran decisión,
transformó la pena máxima, a 20 minutos del final.
El Alicante no se rindió con el mazazo, si bien su peligrosidad se reducía a
jugadas a balón parado, como la falta que Germán ejecutó y que Valero
despejó. El Castellón se aferraba a su ventaja y comenzó a parar el choque,
con faltas, pérdidas de tiempo... o sea, con oficio.
Y es que en el recuerdo estaba el partido del 13 de enero ante el Talavera,
cuando, tras ponerse por delante en el marcador con igual o mayor sufrimiento que ayer, se dejó robar la victoria al encajar dos goles en los
cinco últimos minutos.
Así, el Castellón, a pesar del incidente entre Valero e Higuera, no se
descompuso y buscó sentenciar a la contra, algo que logró con Soriano, que
se reencontró con el gol ya en el tiempo de descuento, lo que evitó que los
estertores del partido fueran también los de un equipo que sale del coma al
que le habían llevado sus últimos resultados.
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