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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
Cincuenta días han tenido que pasar para que el Castellón vuelva a saborear una victoria en Liga. Los albinegros pudieron sentenciar antes del descanso, pero debieron esperar a la segunda mitad para vencer al Lanzarote.
Los jugadores del Castellón dieron la impresión de haber desayunado sangre, porque saltaron al terreno de juego con el cuchillo entre los dientes. Ya a los 20 segundos, Paco Mije veía la cartulina amarilla por una falta muy dura sobre Pi. Y en cuanto se reanudó el juego, Miguel le enseñaba los tacos a Jonathan Torres en otra entrada reprobable. No obstante, el público (notable entrada, teniendo en cuenta la mala marcha del equipo y el horario) no estaba dispuesto a pasar ni una, censurando con silbidos cualquier error o indecisión de los albinegros.
Sin embargo, los signos de disconformidad empezaron a dejar paso a unos tímidos aplausos a partir del minuto 18, para cuando el Castellón había creado hasta cuatro oportunidades muy nítidas de abrir la lata del Lanzarote. La mejor, una combinación de manual entre Palacios, David Ruiz, Jordi Martínez y Salillas que culminó el de Montmeló con un disparo que se fue al palo tras ser desviado ligeramente por Marino. Era el minuto 12 y, dos más tarde, Angel Luis enviaba al lateral de la red un preciso servicio de Salillas.
La batería de ocasiones locales se cerraba, por el momento, en el 18, cuando Palacios centró desde la línea de fondo y el guardameta isleño desviaba el remate a bocajarro de Jordi Martínez. Desgraciadamente, el balón suelto no acabó en el fondo de las mallas porque la dupla atacante de ayer se estorbó. Después de estas acciones, el Castellón bajó el pistón y el encuentro se vino abajo hasta que, en el minuto 37, el Lanzarote se acercó por primera vez con peligro por las inmediaciones de Valero, que abortó una aproximación de Fali. Entonces volvieron los pitos a Castalia.
Pero antes del descanso, el Castellón volvió a dar señales de vida. En el minuto 41, un magistral lanzamiento de falta a cargo de Angel Luis se fue al mismo palo que ya había repelido una ocasión de Jordi Martínez, antes de que Marino, por dos veces, evitara que el Pánzer inaugurara el marcador. También antes del entretiempo, un disparo lejano de Fali sembró inquietud.
En la reanudación, en vista de que en los primeros siete minutos no pasó nada, Juan Carlos Alvarez dio entrada a Chito. ¡Por fin iba a tener su oportunidad! Antes, David Ruiz cortó una peligrosa internada de Francis Santana. Pero, para ocasión, la de Jonathan Torres en el 54. Menos mal que cruzó demasiado su tiro ante la salida de Valero.
Como el Lanzarote empezó a estirarse, el entrenador orellut continuó moviendo el banquillo y, en otro cambio de jugador por jugador (sin variar el esquema), metió a Soriano por Roberto Tomás, por la derecha. Y el primer balón que tocó el ex del Ceuta fue un medido centro que cabeceó Jordi Martínez y, con la inestimable colaboración con Pi, se convirtió en el uno a cero. ¡Aleluya!
El gol vino justo cuando las manecillas del reloj llegaron a la hora de juego. Pero sucedió que el conjunto canario no se durmió, pasando a controlar el partido. Afortunadamente, el defensa Pi redondeó su aciaga mañana cometiendo un ingenuo penalti que Salillas transformó, en el minuto 71 (2-0).
Pero ni por esas se rindió el Lanzarote, que, dos después, devolvía la ventaja del Castellón a la mínima expresión con un gol de Jonathan Torres. No obstante, Pedro Cruz era expulsado y, además, un nuevo error de la zaga canaria permitió el 3-1, obra también de Salillas. Pese a que el Castellón jugó los últimos cinco minutos con 10 --se lesionó Palacios y ya se habían hecho las tres sustituciones--, el triunfo no corrió peligro, más aún cuando, ya en el descuento, el portero Marino era expulsado al tocar el balón con la mano fuera del área --Chito tiró la falta y el cuero, cómo no, se fue al larguero--. Cincuenta días más tarde, los albinegros vuelven a ganar un partido.
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