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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
Castellón y Onda salen del derbi sin ver aliviadas sus respectivas situaciones tras repartirse los puntos en un derbi tenso y emocionante, con constantes alternativas en el juego y en el marcador. El resultado, pese a no ser del todo favorable, es mejor para los rojiblancos --ayer, de azul--, más cerca de su objetivo y con menos presión. Mientras, a los albinegros el empate les salió muy caro: Miguel se lesionó de cierta gravedad y Salillas fue expulsado por una agresión.
Los locales tardaron más en entrar en el partido que los visitantes, que se aproximaron por primera vez a las inmediaciones de Valero en un centro de Javi Jiménez al corazón del área que no encontró rematador. Apenas había pasado minuto y medio. Pese a que había sido duda por unas molestias, el colomense, muy dinámico, estuvo presente en las tempraneras acometidas de los rojiblancos, que quemaron su pólvora inicial en una falta escorada que ejecutó Fabianesi y que Valero se quitó de encima.
Poco a poco, los albinegros se entonaron al tiempo que la conexión Dani Bouzas-Salillas hizo acto de presencia. Así, en el minuto 13, una asistencia del gallego dejó al aragonés mano a mano con Sergio Morán, que abortó la primera ocasión con mayúsculas del derbi.
La primera parte del Pánzer fue encomiable. El solito volvió loca a la zaga azulejera. Pero los albinegros no supieron aprovechar esta circunstancia al máximo, porque el Onda volvió a dormir el partido.
Como seis días antes frente al Talavera, los chicos de Santi Palau sólo funcionaban a ráfagas. Y fue en el segundo arreón cuando tradujeron su empuje en un gol. Dani Bouzas avisó a la media hora de juego con una cabezazo muy blando dentro del área pequeña que Sergio Morán detuvo con facilidad. Pero en la siguiente acción, un magnífico centro del debutante Higuera fue cabeceado por Salillas, libre de marca, al fondo de las red.
El Onda, tocado, pasó cinco minutos muy malos, en los que el bullicioso Bouzas tuvo sendas ocasiones para doblar la ventaja orellut . Pero Javi Jiménez, en el 37, sacó petróleo de un balón que no parecía llevar mucho peligro, al salvar la precipitada salida de Valero con una vaselina. El Castellón, además de perder su ventaja, se quedaba también sin Miguel, que se lesionó al intentar evitar el remate. La entrada al terreno de juego de Ramón Debón por el exgranota --Navarro pasó a jugar de central-- fue lo último reseñable antes del descanso.
La segunda parte comenzó con una buena oportunidad de Besora a los 17 segundos. Garzón le respondió a los 52. Pero fue Fabianesi, en el minuto 56, quien, de un sensacional lanzamiento de falta, el que ponía el uno a dos. El Castellón comenzó a hundirse poco a poco, ante la falta de un jugador que echara el equipo a sus espaldas. Y el Onda, a nadar y guardar la ropa
No obstante, un gol bien anulado a Salillas, un chutazo de Ramón Debón que sacó el portero ondense y un remate al palo de Mora (eso sí, tras hacer falta), todo ello en sólo cuatro minutos, encendieron a los locales. Ya que nadie desarrollaba el rol de líder, el canterano asumió responsabilidades y firmó una jugada maradoniana que culminó Dani Bouzas a puerta vacía (min. 76).
La recta final fue de infarto. Garzón, Nacho Zaragoza y Oriol se acercaron al 2-3 en tres acciones que sucedieron en 30 segundos. Y, después, Paco Mije, ya sin Salillas en el césped, hizo de ariete al cazar un balón en el área pequeña que entre Sergio Morán y el palo se encargaron de desbaratar. A decir verdad, el empate era lo más justo.
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