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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
Increíble en septiembre pero cierto ahora: el Castellón peleará en las 10 últimas jornadas por evitar el descenso. Tras perder ante el Toledo, el equipo albinegro podría acabar hoy a tres o incluso dos puntos de los cuatro puestos que dan el billete a jugar en Tercera la próxima temporada. Un drama.
El Castellón tuvo el inicio soñado. Saca de centro el Toledo, que envía un pelotazo, los albinegros recuperan el balón, vuelcan a la izquierda y Chito centra al punto de penalti, por donde aparece Salillas para, anticipándose a todos, cabecear a la red. Habían pasado 24 segundos.
Después, el Toledo controló al esférico, en busca de un empate rápido, y el Castellón aceptó el guión que le indicaba que tenía que matar a la contra. Dani Bouzas firmó las mejores opciones para doblar la ventaja. Primero, un remate suyo tropezó en un rival. Después, Cañizares le agarró dentro del área. Y, por último, un avance suyo se malogró porque erró en el pase.
Desgraciadamente, los albinegros no saben manejarse con marcadores cortos... Santi Revilla, que pudo controlar el cuero con la mano, acertó en segunda instancia para fusilar a Valero. Corría ya el minuto 32.
La recta final antes del descanso fue una sucesión de choques y encontronazos, algo que se está convirtiendo en habitual en los últimos encuentros de Castalia. El partido decayó hasta límites por debajo de lo tolerable, por lo que se dio por bueno la llegada del descanso.
Los primeros minutos de la reanudación no hicieron sino confirmar que el Castellón es, desde hace cuatro jornadas, un equipo roto, sin recursos y que no tiene nada a lo que agarrarse o a lo que apelar. Y el Toledo estaba por la labor de aprovecharlo, pues una victoria le devolvía a la zona de promoción.
El partido estaba más para el 1-2 que para el 2-1. En el 57, Valero evitaba un gol cantado ante Santi Revilla, aunque Salillas, en una jugada colectiva, también pudo marcar.
Desde ahí hasta el final no se jugó nada. Balón parado cada dos por tres, concierto arbitral de otro trencilla impropio para la categoría, crispación a raudales dentro y fuera del terreno de juego... Y con el Castellón desquiciado, Villalobos logró el tanto del triunfo toledano. ¡Ufff!
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