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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
El presidente del Castellón dio la cara con su asistencia al partido de ayer, pero el equipo no hizo lo propio sobre el terreno de juego. Bonet demostró que sigue comprometido con el club y que quiere llevarlo a lo más alto aunque, desgraciadamente, no será esta temporada, pues los jugadores, la vieja guardia (Salillas, Angel Luis, Palacios...), volvieron a darle un disgusto con el empate contra un débil pero disciplinado Vecindario.
Palau optó al final por sentar a Vicente Roberto para acomodar a Salillas en el once , después de cinco jornadas ausente de las alineaciones. Como estaba previsto, el entrenador de La Pobla Tornesa rescató el tándem central formado por la doble M (Mora y Miguel) y, por último, Besora ocupó el carril derecho en detrimento de Roberto Tomás.
El Vecindario supo cortocircuitar a un Castellón más apático y entregado que nunca. Además, a los locales les perjudicó enormemente el ritmo cansino y trabado con que se desarrolló el choque --nunca mejor empleado este término--, con innumerables e interminables parones motivados por los encontronazos y la dureza a la que los futbolistas canarios recurrieron en ocasiones.
El principal damnificado fue Higuera, que tuvo que dejar su puesto a Chito al llegar lastimado en su rodilla derecha al primer cuarto de hora de la contienda. En una acción anterior, con nueve hombres por las lesiones momentáneas de Mora y Salillas, los albinegros generaron su única oportunidad de peligro en los primeros aburridos e infames 45 minutos, gracias a un centro desde el fondo de Besora que fue cabeceado con excesiva potencia por
Joseba.
El partido se parecía cada vez más a aquel del Pájara Playas de Jandía, ya que los castellonenses erraban hasta lo más sencillo. No es que flojearan uno, dos o tres jugadores, sino los 11. Bueno, quizás no todos, porque Valero, en un grave error de todo el equipo, que se quedó protestando una falta en el círculo central del terreno de juego que el Vecindario sacó con rapidez sorprendiendo a todos, salvó al Castellón del 0-1 en un remate cruzado de Dani Macías, ya en el tiempo añadido. Y es que los isleños, en vista de la ineficacia de los locales, se habían ido estirando paulatinamente, animados por una defensa albinegra que continuaba ofreciendo muestras de su vulnerabilidad.
Y así nació la segunda mitad, como había finalizado la anterior, con una indecisión en la retaguardia castellonense de la que estuvo a punto de sacar provecho Aridani. Sin embargo, fue un defensa, Palacios, el primero en probar los reflejos de Tato, en una galopada que culminó con un disparo seco que el portero envió a saque de esquina.
El madrileño pareció espolear a los locales. Hasta Angel Luis trató de marcar un gol olímpico. Entonces, Palau quemó las naves al sacar a Vicente Roberto por David Ruiz (además del cambio de Tomás por Besora), por lo que el Castellón pasó a jugar con un 3-4-2-1.
Pero el encuentro seguía con muchas interrupciones. Un mal despeje de Jero, que estuvo a punto de convertirse en el 1-0, acabó en córner. Y antes de botarse, el juego estuvo tres minutos parado por una tángana en el área pequeña del Vecindario. En una de las pocas jugadas que el Castellón pudo y supo trenzar ayer, Vicente Roberto cabeceaba arriba. Y poco después, el nulense remató a bocajarro sobre Tato, que volvió a lucirse en su mejor intervención de la soleada mañana.
El Castellón embotelló a su rival de ahí hasta el final del encuentro, que se hizo eterno porque el colegiado Lozano Segado, con buen criterio, decidió prolongarlo siete minutos por encima del 90 debido a la gran cantidad de tiempo que se perdió. Sin embargo, salvo un zurdazo de Joseba en las postrimerías del tiempo añadido, lo cierto es que el empate inicial no peligró mucho.
En definitiva, otro revés más para Toni Bonet, que pese a recibir el respaldo desde las gradas, no lo tuvo de su equipo, que al fin y al cabo es lo que cuenta y lo que más importa.
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