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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
El Castellón no sólo debe dejar de mirar hacia arriba, pese a que tras la jornada de ayer mantiene los 12 puntos de desventaja en relación al play-off , sino que ha de fijarse en la zona de abajo, ya que, después de ser vapuleado por el líder Madrid B, tiene la promoción --la de mantener la categoría-- a sólo cinco puntos.
La derrota en la Ciudad Deportiva blanca supone una debacle más dentro de una temporada catastrófica. Los albinegros sólo mostraron hechuras en los primeros 10 minutos de la reanudación, cuando casi neutralizan la ventaja local. Pero la expulsión de Palacios y el segundo tanto merengue les sacó del partido. De ahí al final, el Castellón, sin orgullo, se dedicó a deambular por el césped sin más objetivo de que aquello acabara, de ahí el resultado, que pudo ser más abultado todavía si Portillo, autor de un hat-trick , hubiera tenido más tino.
Lo cierto es que el Castellón encaró bien el inicio del choque. Se pertrechó bien atrás y cedió la posesión del esférico a un rival que no sabía cómo hacer daño. En vistas de las circunstancias, el partido se convirtió en un auténtico tostón.
Pero estaba clarísimo que, si tenía que llegar algún gol, éste caería del lado merengue . Tras un tímido remate de Valdo, el Madrid B sacaría provecho de la blandura de su oponente: Raúl Bravo pelea con más fe que Paco Mije un balón dentro del área orellut y convierte su centro en un medio gol que Portillo completó con un remate a bocajarro, libre de marca a tres metros de la meta de Valero, a los 26 minutos.
Los cachorros dirigidos por López Caro, sin la necesidad de apretar el acelerador, pudieron marcharse al descanso con un resultado aún más amplio. Así, antes de llegar al ecuador, el líder disfrutó de hasta tres ocasiones claras. En la acción posterior al uno a cero, Núñez, de tijera, puso prueba a Valero. Poco después, Cuevas evitaba, momentáneamente, el doblete de Portillo. Y en el 42, Paco Mije salvaba, bajo palos, un remate con la espuela del propio Portillo.
El Castellón no dio señales de vida en ataque hasta la reanudación. Eso sí, Dani Bouzas, por dos veces (minutos 47 y 54), pudo devolver las tablas al marcador. Primero, en un cabezazo que entre el palo y Carlos Sánchez se encargaron de desbaratar; más tarde, al disparar al lateral de la red tras sortear la salida del portero
madridista.
Pero, claro, cuando un equipo no tiene suerte es que no tiene suerte. Justo después de la segunda clara oportunidad albinegra, Palacios veía la segunda amarilla... aunque los males no quedaron ahí, pues, a continuación, la gran promesa blanca, Portillo, apuntillaba.
Este gol era el principio del fin, no sólo del encuentro, sino también de una temporada que, para el Castellón, va camino de convertirse en un suplicio de consecuencias tan funestas como imprevisibles.
Además, ¿qué esperanzas se puede tener de un equipo que baja los brazos tan pronto? Es lo que hizo el Castellón contra un Real Madrid B que comenzó a recrearse. Quien mejor se lo pasó fue Portillo, quien vivió uno de sus días más felices como futbolista al sellar su tercera diana, todavía con más de 20 minutos por delante. El ariete, a quien en la Casa Blanca ya le consideran el sucesor de Raúl, tuvo el cuatro a cero en sus botas hasta en tres oportunidades, pero cedió un pedacito de gloria para Ernesto, que fusilaba a Valero al filo del minuto 90.
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