Domingo 5 de Mayo de 2002 - Jornada 36 - 13 horas (h.p.)

U.LAS PALMAS

0

0

C.D.CASTELLÓN



EQUIPO LOCAL

  EQUIPO VISITANTE



 
Sidro
Roberto Tomás
(Vivian)
Mije
Miguel

Mora
Palacios
Hector Mohedo

Higuera (Chito)
Navarro

Dani Bouzas
Salillas (Vte.Roberto)

 

ARBITRO


Torres Clapes (Colegio Balear)

GOLES


NO HUBIERON

INCIDENCIAS


Partido de la jornada número 36 en el Grupo III de Segunda División B, disputado en el Estadio Municipal San Fernando de Maspalomas, ante apenas 100 espectadores. Alfredo Morales y Toni Bonet, máximos dirigentes de ambas entidades, presidieron el partido.

Resultados, Clasificación y Próxima Jornada

 


LA CRÓNICA DEL PARTIDO

El domingo, ganando en Castalia al Conquense, el Castellón logrará la permanencia que tanto le está costando conseguir. Pudo hacerlo ayer en casa de la Universidad de Las Palmas, con la que empató, ya que los resultados le habían favorecido, pero... Los albinegros, firmes atrás pero con poca profundidad, se restablecieron pronto de la humillación sufrida ocho días antes contra el Novelda. 

Después del 0-5, la salida al partido se antojaba crucial para el Castellón. Como el jueves en el partido de la Copa Federación en Marbella, los albinegros sufrieron en los compases iniciales. No es que los locales achucharan demasiado o tuvieron buenas ocasiones, pero sus aproximaciones al área mantenían en alerta a Sidro, el meta por el que Palomo se decantó para cubrir la baja del lesionado Valero. 
El Castellón, como es lógico cuando un equipo encaja una estrepitosa goleada, prefirió primero sentirse seguro en defensa antes de irse para arriba. De este modo, el balón les quemaba a casi todos, salvo a Miguel, que optaba siempre por pelotazos buscando a Higuera y Roberto Tomás. La Universidad empezó a acentuar su dominio. 

Tanto Mora como Miguel recuperaron un buen tono y estaban atentos para evitar las internadas de Aníbal, el único delantero alineado por el técnico local, Quintana, que dejó en el banquillo al máximo goleador universitario , Pedro Vega, autor de 14 tantos. Sin embargo, fue Núñez el que se presentó, en el minuto 33, ante Sidro, que detuvo la vaselina del jugador isleño. 

Curiosamente, esta ocasión puso fin al agobio local. El Castellón tomó entonces el mando de las operaciones y hasta pudo marcar en la recta final del primer tiempo: Roberto Tomás, tras una dejada de Salillas, se equivocó al querer controlar el esférico cuando se encontraba dentro del área pequeña, controlándolo con la mano, eso sí, tras ser empujado. Se esfumaba el 0-1. El equipo albinegro se marchó a la caseta dando síntomas de haber dejado atrás definitivamente la depresión de la última derrota. 

Además, la segunda parte comenzó de forma prometedora, con sendas ocasiones de Roberto (de nuevo) y Navarro, ambas abortadas por Enrique. Desgraciadamente, a los discípulos de Palomo les faltó ir decididamente a por el encuentro, aprovechando que el rival estaba desquiciado porque no podía manejar a su antojo el balón (funcionó el pressing en que tanto había insistido el entrenador de Ribesalbes). 

Juan Antonio Quintana, después de dos peligrosos remates de sus jugadores Núñez y Pachi (el primero lo atajó con seguridad Sidro; el segundo se fue lamiendo el poste), sacó a Pedro Vega, a falta de 25 minutos para el final. Palomo contestó retirando a Salillas para dar entrada a Vicente Roberto. Instantes antes, Roberto no llegó a un excelente servicio de Dani Bouzas.

En la última media hora, el anfitrión se vino estrepitosamente abajo. Buscaba y buscaba el gol, pero se estrellaba una y otra vez contra la muralla del Castellón. Los albinegros, como en la primera parte, se crecieron con el paso de los minutos, aunque sin volver a amenazar al portero local Enrique, que tan sólo tuvo que intervenir para atajar una brillante acción individual de Chito.

El último detalle del encuentro lo protagonizó Vivian, que volvió a jugar un partido de Liga prácticamente dos años después. Sólo fueron tres minutos, suficientes para que el hispano-francés forzara un penalti por manos de Gustavo que el árbitro dejó pasar por alto. 

Fuente: Diario Mediterráneo.