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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
Punto a punto, el Castellón sigue su camino hacia la promoción. Esta vez
tocó conquistar el empate en tierras del Cid y ante un Burgos que
tampoco demostró ser superior a un imparable líder que eleva a 13 los
partidos consecutivos sin conocer la derrota. Y lo que también es
importante: fuera de casa aún no le han hecho un gol.
El Castellón se asemejó más al del día del Hércules que al del pasado
sábado frente al Valencia B, aunque controló mejor el partido y tuvo la
intención de buscar la meta rival, si bien el peligro que creó fue
escaso durante los 90 minutos.
Los albinegros --ayer, con el segundo traje, de color verde-- salieron a
controlar el encuentro, a masticar el fútbol tratando de encontrar
huecos, inspeccionando el terreno en busca de los puntos débiles de su
rival. Incluso los primeros escarceos corrieron a cargo suyo, pero sin
inquietar nunca a Santisteban.
Después de maniatar a los locales durante los primeros 20 minutos, el
Burgos despertó, teniendo que salvar Oliva el 1-0. Poco después, Juanlu,
a un solo metro de la portería, falló lo impensable cuando todos
cantaban el gol. Fueron las dos mejores oportunidades que fabricarían
los de Carlos Terrazas durante el envite. Luego, para evitarse mayores
problemas, los chicos de Oltra se hicieron con el control del balón de
ahí hasta el descanso, si bien lo manejaron en zonas inocuas,
acercándose a la portería castellana tan sólo a balón parado.
El Burgos se reactivó en el vestuario y comenzó dando un susto a los dos
minutos de la reanudación. Pero el partido derivó enseguida en el juego
del patadón y tentetieso.
Como estaba previsto, Oltra movió pieza por pieza en la delantera cuando
el partido entró en su último cuarto: Vicente Roberto por Salillas. Pero
el Castellón continuaba sin asomarse por los dominios de Santisteban,
inédito en toda la tarde-noche hasta que Quero lo intentó desde lejos,
sin demasiado peligro, a 11 minutos del final. El conjunto de la capital
de La Plana tocaba y tocaba, pero sin profundidad ante un Burgos que,
después de perder a Isailovic por lesión, se quedó sin argumentos
ofensivos.
Con ambos equipos viendo a muchos metros la portería de su contrincante,
el encuentro caminaba hacia el 0-0. Sin embargo, el último minuto trajo
un susto mayúsculo, cuando Pepe Mora casi marca... en su propia
portería. Pero la suerte volvió a acompañar.
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