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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
A este Castellón nos lo han cambiado. El equipo que hace apenas un mes
sostenía su cómodo liderato con argumentos más que suficientes para
acallar al más pesimista ya no brilla como antes. Las señas de
identidad, esas a las que ahora apelan los jugadores para volver a coger
el hilo de la Liga, han desaparecido momentáneamente y se está tardando
en recuperarlas antes de lo realmente importante: la liguilla de
ascenso.
Ayer, ante el Burgos se echaron a faltar esas señas de identidad, sobre
todo la que atañe a un equipo hasta hace muy poco inexpugnable en su
centro de la defensa. Inexplicablemente, los albinegros se mostraron
excesivamente fallones en su zaga. Y claro, el Burgos no es ningún
equipo del otro mundo --a la vista quedó--, pero si les dan un buen
montón de facilidades ante el portero rival... ¡alguna van a acertar!
Ayer, los de Oltra, aunque mejor en el aspecto físico, salieron todavía
contagiados por la imagen de las pasadas jornadas ante el Valencia B, el
Novelda... Un equipo impreciso, algo apático, en el que los desmarques
no se prodigan, abusando demasiado del pase largo y, además, añadiendo
unos agujeros en defensa no vistos hasta la fecha por estos lares.
Más de 20 minutos tardó el Castellón en trenzar una buena jugada en
campo contrario. Casi lo mismo que lo que tardó el Burgos en aprovechar
el primer regalo de los albinegros. Juanjo, el del Burgos, se coló por
medio de la pareja Miguel-Mora para plantarse solo ante Oliva y batirle
por bajo. Esto no me pasaba antes, debió pensar el guardameta.
A pesar de su juego espeso, el Castellón tuvo la fortuna de establecer
la igualada poco después, en una estrategia de falta que salió mal en un
principio, pero que se encargó de rectificar Miguel. El central, que
había subido a rematar, peleó el balón en la banda y sacó un centro
digno del mejor extremo. Ahí estaba la cabeza de Marcos para certificar
el gol. El poderío aéreo del ariete albinegro es de lo poco que se
mantiene intacto. Pero, a pesar de la igualada, el Castellón seguía sin
funcionar. Hasta el final de la primera parte, los errores siguieron
sucediéndose en el bando local.
Tras el descanso el Burgos dispuso de buenas ocasiones para llevarse los
3 puntos pero no acertó en el remate final. El castellón no reaccionaba,
Oltra modificó el dibujo táctico en busca de la victoria pero ni con
cuatro puntas llegaban las ocasiones, un remate de Miguel de cabeza en
el minuto 85 resumió el historial ofensivo en la segunda mitad.
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