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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
Castalia aupó al Castellón al liderato. Aunque el empate contra el Figueres pudo dejar un sabor agridulce en los 10.000 seguidores que animaron de lo lindo, lo cierto es que, transcurrido el primer mes de competición, el Castellón es líder junto a la Gramanet, aunque ayer tuviera que sufrir, y mucho. Con 0-1 y uno menos, los albinegros tuvieron una reacción admirable y amarraron un punto.
Los locales no encontraron el camino de la portería defendida por Aurreko en todos los primeros 45 minutos, que se caracterizaron por el dominio de un Figueres bien posicionado y por el concierto de pito de un horrible Lozano Segado. Abel, un jugador que estaba en progresión, estuvo desacertado y el Castellón se mostró incapaz de crear fútbol.
Con Xavi Gracia también bajo mínimos, a los locales sólo les quedaba la banda izquierda para romper el entramado adversario. Así, casi todo el peligro recayó en las penetraciones de Palacios, pero el bagaje de peligro se ciñó a un cabezazo forzado de Mohedo a dejada de Marcos.
Por contra, Oliva pudo perder ya su imbatibilidad en las dos ocasiones con mayúsculas del Figueres, ambas a balón parado, pero primero el poste (Brau ejecutó un libre indirecto botado desde el mismo borde del área pequeña) y después la poca precisión de Quique Beltrán permitieron que el 0-0 fuera el marcador que campeara al descanso.
La sensación era que, de no ser por la suerte, los catalanes habrían cobrado ventaja. Pero, en el arranque de la segunda, fue el palo el que impidió el gol de Marcos (min. 51). Pero el Castellón continuaba sin mejorar, de ahí que Oltra introdujera a su desatascador: Chito. Como el sustituido fue Mohedo, el doble pivote fue Xavi Gracia-Abel, aunque el técnico valenciano cambiaría a continuación al ilerdense para dar entrada a Salillas. Sin tiempo para nada, la tragedia: penalti por manos de Miguel, que veía la segunda amarilla, y el exvillarrealense Algar conseguía el 0-1 a 20 minutos del final.
Era la primera vez que el Castellón estaba por detrás en el marcador, pero la respuesta no pudo ser mejor. Nada más sacar de centro, Salillas baja al suelo un balón, se gira y asiste a Javi Sanchis que, con un gran recorte dentro del área y un certero remate al palo largo, lograba la igualada. Castalia se venía abajo.
Con el partido loco, el equipo albinegro fue el único en querer ganar ante un Figueres extrañamente conformista, dada su superioridad numérica, pero, al final, tablas: 1-1.
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