Jueves 1 de Mayo de 2003 - Jornada 35 - Castalia - 18 h.

C.D.CASTELLÓN

2

1

REUS DEPORTIVO


 

GOLES


1-0 Min.6 Juanjo.
2-0 Min.42 Héctor Mohedo.
2-1 Min.49 José Mari.

 

Resultados y Clasificación



LA CRÓNICA DEL PARTIDO


      Ya sólo quedan tres jornadas para la conclusión del campeonato y el CF Reus sigue teniendo en su mano la salvación, la promoción o el descenso. Será como elegir a la carta y. lógicamente, el mejor plato es el más caro. En Castellón, la escuadra rojinegra tuvo una gran ocasión para haber sumado un puntito, poco botín a bote pronto pero que podría valer oro el 18 de mayo, fecha en que acabará la Liga.

Perder en casa del líder y campeón del grupo III es, a vista de pájaro, de lo más normal, pero pormenorizando a los jugadores reusenses se les escapó una gran ocasión de dar la campanada como en Alicante. La explicación de que el CF Reus ayer no puntuara en el Nuevo Castalia, de todos modos, cabe buscarla en los propios errores. En el primer tiempo, el equipo de Gonzalvo no funcionó para nada, no chutó ni una sola vez con peligro y los locales, pensando en el play-off de ascenso y únicamente motivados para poder ofrecer goles a sus afición, jugaron con facilidad y vieron puerta por partida doble. Después, se produjo un cambio radical y todas las virtudes pasaron del lado visitante, aunque al CF Reus le faltó un pelín más de suerte para marcar. Mereció empatar pero no lo logró.

Aunque los rojinegros trataron de asir las riendas del partido desde los primeros minutos, el actual campeón de la categoría sólo necesitó de unos tímidos ataques para colocar el encuentro de su lado. Una asistencia entre líneas y por el medio de la zaga reusense fue suficiente para que Juanjo se colara y con un disparo seco superará a Vega sin oposición. El CF Reus ya iba perdiendo a las primeras de cambio, aunque quizás podía ser lo mejor que le podía suceder porque el Castellón ya no iba a necesitar con urgencia marcar para agradar y quedar bien con su público. Los últimos resultado del conjunto albinegro no han sido demasiados buenos y la afición local quería volver a ver a su equipo dominando sin rival en la Liga como en los primeros treinta encuentros.

Con el equipo de Gonzalvo ocupando mayor parte del terreno de juego, aunque gracias a que el Castellón retrocedió líneas para tratar de sorprender al contragolpe, el CF Reus intentó acercarse a las inmediaciones de Oliva, uno de los porteros menos goleados de todo el fútbol español esta temporada, pero sólo existió el deseo más que la realidad. Y es que no hubo ningún disparo intencionado. Por contra, los castellonenses, como a quien no le va la cosa, llegaron al marco de Vega como centellas. Incluso dio la impresión de que sabían en las ocasiones en que debían correr y cuando pasaban del medio del campo con el balón en los pies era para culminar la jugada y poner en serios aprietos al rival. Hasta cuatro veces pudo haber entrado el balón en la portería rojinegra.

Las imprecisiones comenzaron a hacer acto de aparición entre los jugadores del equipo reusense, afectando a casi todas sus líneas. Atrás, la defensa no sacaba las castañas del fuego y no se entendía demasiado con Vega; en medio, las subidas de los centrocampistas albinegros era continua y terriblemente peligrosa; y delante, no había apenas desmarques y cuando se optaba por la acción individual la resolución era nula.

El Castellón decidió que si su rival no había sido capaz de hacerle ni siquiera cosquillas pese a cederle todo el campo que quisiese había que ventilárselo y regalar a sus aficionados goles para vender más abonos para el play-off de ascenso. Así fue como, a tres minutos del descanso, Héctor Mohedo se hizo con un balón en la línea de centrocampistas rojinegra, avanzó sin que nadie le siguiera -José Mari le siguió con la mirada- y desde unos treinta metros dejó ir un derechazo que se encajó en la escuadra de Vega. La fenomenal racha del CF Reus de los últimos partidos empezaba a dar sus últimos coletazos.

El caso es que, sin explicación aparente -salvo la lógica bronca de Gonzalvo pero para doblegar a un líder hace falta algo más-, el equipo rojinegro varió la tendencia del partido aunque al final no podría mover su signo. En el primer remate reusense a puerta de todo el encuentro, José Mari cabeceó a gol un córner de Félix Prieto y metió el miedo en el cuerpo a los locales. Desde ese momento, el CF Reus sí pasó a controlar por méritos propios el juego, moviéndose al son impuesto por el autor del gol reusense. José Mari marcó el ritmo y el Castellón se achicó de tal forma que incluso perdió a uno de sus mejores hombres (Navarro I, en el 53') por recurrir a las faltas.

A pesar de que el cansancio se dejó notar, Gonzalvo consiguió que su equipo siguiese manteniendo la misma cadencia con las tres sustituciones que realizó -Jarauta, Ahumada y Antonio Jesús- y el nivel colectivo no se resintió.

Las buenas cualidades mostradas en los últimos tres partidos estaban aflorando y el líder de la categoría se acongojó. Oliva, el meta castellonense, tuvo que echar mano de sus mejores dotes para impedir la gran sorpresa. Primero, con una falta de Félix Prieto; luego, con un disparo de Iván López; y, finalmente, con un remate de nuevo de Félix Prieto que el portero interceptó con toda la fortuna del mundo.

El conjunto reusense, que pese a tener que correr más de la cuenta en alguna ocasión para socorrer a Vega -paró dos balones peligrosos tras el descanso-, persistió en su afán de sumar un punto que le hubiese sabido a gloria pero, aunque lo mereció sobradamente, se quedó con la miel en los labios.
 

Fuente: Diari de Tarragona.