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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
El árbitro Jesús Téllez Sánchez suspendió
el partido entre el Castellón y el Valencia en el minuto 81, y con el
marcador igualado a uno, debido al golpe que recibió en la cabeza de un
objeto, posiblemente la batería de un teléfono móvil, procedente desde
la grada y justo después de señalar un penalti contra el equipo local.
El rival que le había correspondido al Valencia era tal vez el peor que
le podía corresponder en esta fase, puesto que el Castellón atesora más
calidad de la que le corresponde a la categoría en la que milita en la
actualidad, la Segunda División B, aderezada en esta ocasión con una
notable sobredosis de motivación por la presencia en su campo de su
poderoso vecino.
Así, los castellonenses saltaron al campo con la clara intención de
jugarle de tú a tú a su rival y pronto se demostró que la diferencia de
calidad entre un equipo y otro se minimizaba por la altísima motivación
con la que los castellonenses afrontaron el choque.
De hecho, durante los primeros veinte minutos los locales habían hecho
trabajar más a Andrés Palop que los valencianistas a Oliva. El
Castellón, muy bien ubicado sobre el terreno de juego, le perdió
cualquier respeto al líder de Primera División y se movía con mucho
desparpajo por las inmediaciones del área visitante.
El Valencia no lograba imponerse en el centro del campo y el Castellón
se iba creciendo paulatinamente y creyendo cada vez más en sus
posibilidades ante un rival que tiene en los últimos años a la Copa del
Rey como su peor pesadilla.
Fruto de la situación que se registraba en el partido, con un Castellón
agrandado y un Valencia si identidad, los locales abrían el marcador a
seis minutos del descanso con un gol de cabeza de Marcos Estruch tras un
saque de falta desde la banda izquierda.
El equipo que presume de tener la mejor defensa de España falló en el
gol castellonense ya que ni la defensa ni Palop estuvieron atentos a la
acción de los locales y lo pagaron caro con el gol.
Juan Sánchez fue el único que merodeó el área del Castellón con cierto
peligro. Suyas fueron las dos ocasiones más claras de los valencianistas
para marcar en un primer tiempo en el que no se supo cual de los dos
equipos era el de Primera División.
Lejos de mejorar, en los primeros compases del segundo periodo, el
Castellón seguía marcando la pauta del choque ante un Valencia que
deambulaba sin rumbo por el terreno de juego y al que la Copa del Rey se
le empezaba, una vez más, a indigestar.
Paradójicamente, con el Valencia tocado, una jugada ensayada daba el
empate a los valencianistas a los 63 minutos de juego. Un balón
procedente de un córner era rematado de cabeza por David Navarro para
colocar el balón al centro del área, donde, también con la testa, Rubén
Baraja, que había entrado hacía poco, marcaba. Era la primera ocasión
seria del Valencia del partido.
Pese a todo, el gol no cambió mucho el guión del encuentro, ya que el
Castellón seguía mandando ante un rival con pocas ganas de jugar al
fútbol pero que sin duda tuvo más fortuna que el conjunto local.
La acción triste del partido llegó en el minuto 81. El penalti señalado
a favor del Valencia estuvo acompañado por el lanzamiento de un objeto
que golpeó al árbitro en la frente que le provocó una brecha. Tras ser
atendido en el estadio, Téllez Sánchez decidió suspender el encuentro en
ese momento
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