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LA CRÓNICA DEL PARTIDO
El Castellón arañó un punto en el campo del líder. Los albinegros le
regalaron dos goles al Nástic para, en la recta final del encuentro,
robarle la victoria. Sin duda, un buen resultado que elevará la moral
antes del choque copero de mañana con el Valencia.
El Castellón perdió la ventaja del factor viento, que soplaba muy fuerte
en el Nou Estadi de Tarragona, en sólo cuatro minutos, el tiempo que
tardó el Nástic en desnudar las miserias de la defensa visitante. Así,
Leandro remataba totalmente solo una falta desde la derecha. Otro gol en
contra en la primera llegada del rival. El tanto espoleó a los locales,
cuyos extremos, Codina y Diego Torres, no paraban de generar peligro.
A partir del cuarto de hora, el partido tomó un nuevo rumbo. Los
albinegros empezaron a tener el balón y, en una jugada trenzada, Juanjo
era derribado por el Serrano granate, transformando Melgar su tercer
penalti desde que es albinegro.
El encuentro, que se había equilibrado en el marcador, comenzó a
decantarse del bando del Castellón en el juego. Tal vez hubo una segunda
pena máxima que el colegiado no se atrevió a sancionar, pero lo cierto
es que el 1-2 se fue el limbo para dar paso al 2-1, en otro error
defensivo, esta vez de Ollés, quien dejó que Diego Torres le birlara la
cartera.
Como había sucedido con el 1-0, el Nástic se desmelenó y pudo lograr el
3-1 en una jugada prácticamente calcada a la anterior, si bien fue el
Castellón el que acabó la primera parte rondando a Felip y disfrutando
de hasta tres buenas ocasiones para devolver las tablas al marcador.
El dominio y la llegada que había tenido el Castellón antes del descanso
no gozaron de continuidad en la reanudación, que empezó con dos
ocasiones del omnipresente Diego Torres y la misma endeblezen la zaga
albinegra. No obstante, el primer cambio de Oltra iba encaminado a dotar
de mordiente a su equipo con la entrada de Serrano por Quero.
La salida del delantero de El Masnou palió la falta de profundidad,
aunque sin crear ninguna oportunidad de gol con mayúsculas, excepto una
de Ollés que malogró por adornarse en el remate. Menos mal que luego
enmendó el fallo, al remachar a puerta vacía un balón rechazado por
Felip tras una acción combinada que él mismo había fabricado.
El conjunto tarraconense pareció acusar el golpe, puesto que el
Castellón mostró arrestos para no conformarse con un empate que había
estado buscando desde hacía muchos minutos. De este modo, siguió
apretando hasta que el Nástic quemó sus naves en los minutos de
descuento. Pinilla tuvo la opción de avanzar por tercera vez al equipo
granate, aunque, por fortuna, su disparo sólo lamió la escuadra, con lo
que el 2-2 ya no se movió más.
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