CAPITULO 12
     





...Y A LOS 11 AÑOS RESUCITÓ
(Redacción: Enrique Ballester - Montaje: Juan Carlos Bellés)


Tras once temporadas en la categoría de bronce del fútbol español, el 26 de Junio de 2005 en un Castalia repleto y con el Zamora como rival, el Castellón regresaba a la Segunda División.

Un ascenso, tan ansiado como necesario, que comenzó a fraguarse allá por el verano del 2002. Venía el Castellón de protagonizar una campaña desastrosa, llegando a peligrar incluso la permanencia, logrando la salvación en la penúltima jornada. El fracaso de Andreu en los despachos, de Juan Carlos Álvarez en el banquillo (sustituido por Jorge Palomo y Santi Palau), de Ángel Luis, Dani Bouzas y compañía en el terreno de juego obligaba a Bonet a reinventar la parcela deportiva del club. Así, Fernando Gómez Colomer era contratado como director deportivo y era el encargado de preparar el nuevo proyecto, el enésimo, para escapar de la Segunda B. La primera sorpresa resultó la contratación del entrenador. José Luis Oltra fue el elegido, un técnico joven y desconocido para la afición, con la experiencia en el Catarroja como único aval.

Xavi Oliva, Espeleta, Marcos y Quero eran las caras nuevas de la plantilla junto al trío fichado del Onda: Abel, Juanjo y Xavi Gracia. Ante el asombro general el equipo fue una máquina casi perfecta desde la primera jornada. Como local era capaz de llevar el peso de los partidos, de ofrecer un juego vistoso incluso. Como visitante, la velocidad y la habilidad de Quero con espacios resultaba determinante. La íncreible capacidad defensiva -5 goles encajados en la primera vuelta- y la eficacia en ataque llevaron al equipo a permanecer invicto hasta la jornada 31 en la que fue derrotado por el Hércules (1-2).

Oliva fue fijo bajo el arco, la defensa también indiscutible -Espeleta, Miguel, Mora, Palacios-. Comenzó Héctor Mohedo como titular en el mediocentro junto a Xavi Gracia pero Abel Buades pronto se ganó el puesto. Juan Navarro solía ser una apuesta habitual fuera de casa, además del primer recambio como central. Las bandas fueron para Juanjo y Javi Sanchis, con la aportación de Chito desde el banquillo. Marcos y Quero formaron una dupla atacante demoledora, con el inestimable apoyo de la veteranía y la experiencia de Paco Salillas.

El equipo ganó la liga regular de calle, dejándose llevar en el último tercio de la competición. En la liguilla Barakaldo, Pontevedra y Ciudad de Murcia fueron los rivales. Se comenzó remontando a los vascos en Castalia (2-1), con golazo de Javi Sanchis y cabeceo de Salillas a última hora. También tocó remontar en Pontevedra, en cinco minutos se pasó del 2-0 al 2-2, con dos goles de Salillas, de nuevo como revulsivo. Se venció, consecutivamente, a estos dos equipos en los siguientes partidos (2-0 al Pontevedra -Quero y Salillas- y 1-3 al Barakaldo -Marcos, Quero y Juanjo-. Se llegaba a las dos últimas jornadas empatados a puntos con el Ciudad de Murcia. En la quinta jornada, en Castalia y pese a jugar con un hombre menos desde el minuto 34 por la expulsión de Iñaki Bea, los murcianos arrancaron un valioso empate sin goles. El 29 de Junio de 2003, en una tarde aciaga para el albinegrismo el Ciudad de Murcia ascendía a Segunda División tras derrotar al Castellón por tres goles a uno, con Aguilar en plan estrella. El gol de Abel Buades a poco del final resultó estéril y no evitó la decepción de los más de tres mil aficionados orelluts que se desplazaron hasta la Condomina.

Tras este duro varapalo se encaraba la temporada 2003-04. Continuaba Oltra en el banquillo y Verdú, Rodri, Ollés, Melgar, Fuentes, Eloy y Serrano eran los fichajes. En cambio Juan Navarro, Héctor Mohedo y Abel eran las bajas más significativas. El equipo realizó una primera vuelta muy buena pero el asunto comenzó a torcerse hacia Navidad cuando Melgar y Quero abandonaron el club. La marcha de Melgar fue un agujero irreparable en el centro del campo. El fichaje de invierno, Juvenal, no cuajó como organizador y ese fue un lastre demasiado pesado para el equipo. Por el mediocentro defensivo, un puesto que al final fue para Pepe Castell, pasaron Dealbert y Rodri que terminaron como pareja de centrales en detrimento de Miguel y Mora. Verdú y Rondo -fichado en Enero, incomodaron a Espeleta y Palacios en los laterales. Ollés simultaneó la banda derecha con la mediapunta y Juanjo y Javi Sanchis rindieron varios niveles por debajo respecto a la temporada anterior. El fichaje Estévez no solucionó la falta de llegada por bandas, máxime tras la lesión de Besalduch. En la delantera Eloy comenzó en racha para diluirse con el paso de los meses, Marcos cumplió y Serrano fue un fiasco. Quizá lo mejor de la temporada fue el afianzamiento de Dealbert y Castell en el primer equipo.

En la Copa del Rey, el Castellón fue eliminado por el Valencia (1-3), tras una polémica actuación del colegiado Téllez Sánchez, y con unos incidentes en el estadio que provocaron el cierre del mismo durante dos partidos que se disputaron en el Madrigal.

Sufrió el equipo lo indecible en la segunda vuelta pero consiguió recuperarse, con Raúl en la portería, hasta lograr la clasificación para la liguilla en la última jornada tras derrotar al Figueres en Castalia (2-0). En la fase de ascenso los adversarios fueron el Atlético de Madrid B, el Racing de Ferrol y el Sevilla B. Se inició la liguilla en Castalia, contra el filial colchonero. Un testarazo de Marcos en el descuento igualó el gol inicial de Toché. En Ferrol, en el retorno de Xavi Oliva a la portería, los albinegros fueron derrotados por 3-1 (Eloy). Una semana más tarde un gol de Juvenal de libre directo fue suficiente para derrotar a los gallegos (1-0). En el Cerro del Espino se arrancó un empate sin goles al Atlético pero la derrota en Sevilla (3-1, Serrano) dejaba al Castellón sin opciones de ascenso. La última jornada en Castalia, con las gradas prácticamente desiertas, sirvió para que parte de la afición mostrara su disconformidad con la gestión del máximo accionista y presidente
Antonio Bonet. Al principio de la siguiente temporada, Bonet dejaría la presidencia en manos de Juan Carlos Fabregat.

José Luis Oltra dejaba el banquillo orellut que sería para Javi López, procedente del Novelda. Una buena retahíla de futbolistas abandonaron el club: Miguel, Mora, Xavi Gracia, Juanjo, Serrano, Ollés, Juvenal, Palacios. Nueve fueron las caras nuevas: Torrecilla, Sambruno, Orlando, Héctor, Manu Busto, Juli, Julen Gonzalo, César Soriano y José
Mari.

No terminó de arrancar nunca el equipo, el juego ofrecido resultó de lo más pobre y a duras penas se lograba seguir la estela de los de arriba. Oliva salvó a los suyos en innumerables ocasiones. Rodri y Dealbert se consolidaron como pareja de centrales, bien escoltados por Orlando. Sambruno se quedó sin ficha en diciembre, martirizado por las lesiones igual que Julen Gonzalo. En el lateral derecho simultanearon Rondo y Espeleta. El izquierdo fue un quebradero de cabeza hasta la llegada en el mercado invernal de Casablanca. Torrecilla y Castell fueron la pareja de medios más utilizada, José Mari no cumplió como organizador. Héctor Bosque fue fijo en una banda. Por la otra pasaron Javi Sanchis, Manu Busto, Juli o Diego Loscri -otro refuerzo invernal-. En la delantera Eloy y Marcos compensaron con esfuerzo y honradez sus evidentes síntomas de declive. La falta de gol fue la mayor condena de la escuadra, fue un alivio la llegada de Xavi Molist en Enero, máximo goleador del equipo con siete tantos. Tampoco acompañó la suerte, 29 disparos a la madera en 42 encuentros disputados.

En Copa del Rey los albinegros cayeron derrotados frente al Osasuna, tras empatar a cero en Castalia y no estar afortunados desde el punto de penalty. El 25 de Abril, tras empatar en casa frente al Alcoyano, era destituido Javi López como entrenador del Castellón. El equipo era quinto, empatado a puntos con el tercero, y cinco eran las jornadas que faltaban para el término de la Liga. El sustituto fue Álvaro Cervera que llegaba procedente, como Oltra, del Catarroja. El equipo empató en Pamplona, perdió en Benidorm y venció a Hércules y Girona en Castalia para llegar a la última jornada dependiendo de sí mismo. En Tafalla y frente al descendido Peña Sport, un gol de Loscri a poco del final otorgó la clasificación a los orelluts para la fase de ascenso.

En esta ocasión, se abandonaba el antiguo formato de la liguilla para jugarse el ascenso en dos eliminatorias directas. El sorteo deparó al Universidad de las Palmas como primer rival de los albinegros. En caso de doblegar a los insulares el rival sería el vencedor de la eliminatoria entre el Sevilla B y el Zamora. La ida se disputó en Castalia y el partido concluyó sin goles. La vuelta en las Canarias no pudo comenzar peor, un error de Oliva propiciaba el gol del Universidad. Tras el descanso el Castellón mostró la capacidad de supervivencia que le hizo llegar a la fase de ascenso y con dos cabezazos, uno de Molist y otro de José Mari, volteaba la eliminatoria.

El último escollo era el Zamora, que había derrotado al Sevilla B con un afortunado gol de Aiert in extremis. La ciudad de Castellón veía más cerca que nunca la posibilidad de ascenso, las entradas para el partido de vuelta se agotaron con una semana de antelación. El partido de ida tuvo lugar en el estadio Ruta de la Plata, en Zamora. Se desató el júbilo en el Fondo Sur poblado de seguidores albinegros cuando Héctor adelantó a su equipo en el primer tiempo, un gol que sería determinante una semana más tarde. En el segundo acto, el Zamora fue un rodillo y el Castellón, tras la expulsión de Marcos, fue incapaz de sostener el ímpetu de los locales. Un gol de Aiert, tras un penalty sobre Quero, y un tanto de Curiel en el descuento remontaron el partido.

Tras una tensa semana, el domingo 26 de Junio Castalia se llenó para llevar en volandas a los suyos. Se mantuvo la puerta a cero, Manu Busto marcó el gol de su vida y los jugadores lograron la gesta del ascenso. El Castellón retornaba a la Segunda División tras más de una década de ausencia.


EL ASCENSO EN IMÁGENES